Este artículo forma parte de una serie de 5 artículos sobre nuestras principales conclusiones de la serie de eventos World Agri-Tech 2024 en San Francisco, São Paulo y Londres.
La sostenibilidad corporativa ya está aquí, pero escalarla sigue siendo un largo camino por recorrer. Aunque crece el optimismo en torno a la agricultura sostenible, las cumbres World Agri-Tech revelaron que escalar las iniciativas de sostenibilidad sigue siendo un desafío complejo. Líderes y participantes reconocieron que el camino para alinear la agricultura con los objetivos basados en la ciencia (SBTi) requiere más que buenas intenciones: exige esfuerzos coordinados, infraestructura y cambios de política.
Desafíos en la implementación práctica
Uno de los temas clave discutidos fue la brecha entre la estrategia y la ejecución. Si bien las empresas están cada vez más comprometidas con alcanzar objetivos de cero emisiones netas y alinearse con marcos globales como SBTi, traducir estas metas en cambios operativos en las fincas está resultando difícil. Factores como las cadenas de suministro fragmentadas, el acceso limitado a los datos y los altos costos de las nuevas tecnologías crean obstáculos que deben abordarse antes de que los esfuerzos de sostenibilidad puedan pasar de las discusiones de directorio a las prácticas de campo (World Economic Forum, 2024).
Equilibrar la sostenibilidad con la rentabilidad
Los participantes de la cumbre subrayaron la importancia de encontrar modelos de negocio sostenibles que funcionen tanto para los agricultores como para las agroempresas. En ese sentido, se señaló que los agricultores adoptarán prácticas sostenibles si ven un camino claro hacia una mayor eficiencia o rentabilidad. Este sentimiento refleja la necesidad más amplia de alinear los incentivos financieros con los objetivos de sostenibilidad, por ejemplo mediante créditos de carbono o prácticas regenerativas que mejoren los rendimientos.
Colaboración en todo el ecosistema
Los ponentes destacaron la necesidad de colaboración entre las partes interesadas: desde los responsables de políticas hasta los proveedores de tecnología y las instituciones financieras. Las alianzas público-privadas, como las promovidas en Europa y a través de los mercados de carbono emergentes, se presentaron como esenciales para impulsar soluciones escalables (CGIAR, 2024). El papel de las start-ups y las plataformas digitales también se está volviendo crucial para cerrar la brecha entre las prácticas sostenibles y la implementación sobre el terreno, al ofrecer herramientas accesibles de monitoreo y medición.
Un compromiso de largo plazo con el cambio
Los participantes de la cumbre coincidieron en que escalar la sostenibilidad será un proceso de largo plazo, que requerirá aprendizaje y adaptación continuos. Las soluciones de tecnología agrícola necesitan tiempo para madurar y demostrar su valor, lo que sugiere que se necesitará capital paciente y persistencia para sostener el impulso (World Economic Forum, 2024).
Si bien se ha logrado un progreso significativo en la conceptualización de la agricultura sostenible, la puesta en práctica de estas estrategias sigue siendo una cuesta empinada por subir. El camino a seguir implicará equilibrar los incentivos económicos, la innovación tecnológica y la colaboración intersectorial para crear soluciones que sean a la vez impactantes y escalables. Se necesita verdadera paciencia y resiliencia para transitar esta compleja transición.